La casa, de más de 300 años, fue restaurada para convertirla en una residencia que combina el confort y la elegancia tranquila de una casa colonial cartagenera, con los servicios de un moderno hotel boutique. La decoración y los muebles pretenden introducir al huésped a un encuentro con la historia de la ciudad y transportarlo a través del tiempo.
• Internet inalámbrico
• Computador para huéspedes
• Servicio de desayuno y room service
• Bar y salón social
• Jardín, terraza y piscina
• Biblioteca histórica y obras literarias
• Colección de Gabriel García Márquez